El difícil equilibrio

En el mas de 1 año que llevo de vida “virtual” he pasado de dedicarme a trabajar en exclusiva para una empresa a pasar a trabajar en exclusiva mi marca personal y las herramientas de promoción de la misma y por último a compaginar dicha actividad por cuenta propia con la actividad que venía siendo habitual en la mayor parte de mi vida profesional, el trabajo por cuenta ajena.

Y es desde la perspectiva de compaginar ambas actividades y visto el desconocimiento de muchas personas cuando he sido consciente de la enorme dificultad y esfuerzo que requiere el compaginar ambas facetas. Me doy cuenta que, a fecha de hoy, aún son dos mundos paralelos en los que unas pocas personas son conscientes de la existencia de ambos.

Una de las nuevas formas de trabajar

La mayoría de las personas vive en uno, el tradicional, que cada día está más acosado por el segundo, el virtual, que se hace patente a todo tipo de personas través de la prensa, la televisión, comentarios, etc.

Cuando digo dificultad me refiero a la dificultad de que otras personas entiendan lo que haces y porqué lo haces, y cuando digo esfuerzo me refiero principalmente al esfuerzo de ajustar horarios, de sacar tiempo que no siempre consigues sacar fuera de las x horas de oficina, que te lleva a trasnochar o madrugar fines de semana para escribir porque es el único momento.

Como muchas otras personas y yo mismo he dicho aquí, vivimos un cambio de era, de paradigma profesional. Y los que somos plenamente conscientes de ello y estamos subidos en ese barco somos sólo unos pocos y es complicado compaginar y sincronizar actividades paralelas. Y ya no solo lo digo por el típico comentario que familia y amigos te pueden dedicar de “pero eso que haces para que sirve”, “pero eso en que consiste”, “solo es una moda pasajera” si no en el ámbito profesional.

Lo digo porque tenemos aún muchas, muchas organizaciones que ignoran o directamente censuran este tipo de iniciativas, de situaciones, el hecho de que sus colaboradores “trabajen” su marca personal, sus propios proyectos. Organizaciones que tienen acceso a Internet capado, redes sociales prohibidas (y peor aún, su uso sin reglar), organizaciones de la vieja escuela, cuyos responsables ignoran o quieren ignorar todo el ruido de lo que está sucediendo. Tenemos también compañeros y colegas que te escudriñan con la ceja levantada cuando les cuentas los proyectos en paralelo fuera de la empresa en los que trabajas, las nuevas personas que conoces evento tras evento, las personas que descubres y sigues en Twitter, las charlas a las que asistes.

Pues bien, creo que el equilibrio es posible y necesario. Creo firmemente en que estas nuevas herramientas y las nuevas realidades que traen consigo (difusión de la barrera entre vida personal y profesional, teletrabajo, intraemprendiduria, etc.) son y serán beneficiosas en el entorno de la revolución tecnológica y del conocimiento que estamos viviendo, por lo que no queda otra que apretar los dientes y seguir trabajando en esta dirección.

Seguir compaginando ambas realidades, el entorno offline y online, trabajar en ambos planos, leer, escribir, investigar, explicar a la gente el que, el como y el porqué lo haces es muy importante para el propio aprendizaje y para el de los demás, es la forma adecuada de seguir en la senda de avanzar para hacer extensivo a todas las capas de la sociedad esta nueva forma de vivir que nos guste o no tenemos ya entre nosotros.

Y a ti, ¿te pasa como a mi? ¿Te miran con la ceja levantada y te hacen preguntas “capciosas” en tu empresa por lo que haces fuera de ella? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

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El grupo #rrhhmad

Hace unas semanas y de la forma mas espontánea empece a conocer a una serie de personas a las cuales les estoy muy agradecido (porque de bien nacido es ser agradecido) por todo lo que me están aportando y todo lo que estoy aprendiendo de ellos.


Todo surgio de una manera muy natural, haciendo eso que zumo de empleo y tantos otros recomiendan a la hora de hacer networking: saliendo a la calle y no aguardando detrás de la pantalla a que suceda algo.

Pues he aquí que estaba yo trabajando en LinkedIn un día y llegue navegando a un grupo llamado PinkSlipParty. Aquí descubrí que este grupo organizaba eventos de networking para desempleados, así que me aventure una tarde de lunes armado con mi iPhone y mi iPad a ver en que consistía esto.

Sucedió que en la misma estaba presente Javier Sevilla, CEO de Jobbsy hablando acerca de un evento llamado Café & Jobs organizado también por el y su equipo para el que ya no había plazas, pero para el que de manera extraordinaria se iban a poner algunas invitaciones mas disponibles al día siguiente.

Nuevamente movido por la máxima de “desvirtualizar tu yo“, conseguí una invitación y me presente allí el día del evento con las mismas armas. Sucedió que no mantuve ninguna entrevista (objetivo fundamental de este evento) pero si que conseguí algo mucho mas valioso para mi: conocer y charlar con varias personas, entre las cuales tengo que destacar como la mas importante para mi, ya que ha conseguido introducirme en esta nueva realidad en la que estoy, al hombre palanca por excelencia, el que todo lo consigue, el hombre sin miedo, el que no conoce el significado de la palabra “imposible“: Ruben Codosero.

Él fue el que me hablo de este grupo de personas, personas que sueñan con un mundo mejor, con una realidad humana y profesional mejor, donde la tiranía de la mediocridad no existe y el talento fluye libremente en perfecta convivencia de marcas personales y organizaciones, situacion que beneficia a ambas partes. Escritores de libros, de blogs, twitteros acérrimos, amante de las redes sociales, profetas de la marca personal, de las nuevas formas de búsqueda de empleo, emprendedores de si mismos, conferenciantes y visionarios.

El “nombre” (aunque provisional) que este grupo se ha dado es #rrhhmad, con un hashtag delante quizás por la importancia de Twitter en la actividad del mismo y como medio que ha servido para unir a este grupo de personas.

Después de aquel Café & Jobs y con el nexo virtual de Twitter como cordón umbilical, coincidí con parte de ellos en otra Pink Slip Party, pero sobre todo coincidí en un maravilloso día al que acudimos muchísimos de los integrantes de este grupo, que discurrió desde primera hora (¡ese desayuno onírico en el Café Gijón con Perez Reverte de vecino de mesa!) hasta el final de la tarde (y para algunos aún más). Aquel día tuve la oportunidad de desvirtualizar a muchos de ellos, pudimos conversar, reirnos, y poner en común muchas ideas. Podeis leer artículos de dicho día en los blogs de algunas de aquellas personas, vía Ruben Codosero, Ximo Salas, Jaime Pereira o Javier de Usera.

Hoy y después del paso de algunos días con la perspectiva que eso otorga y con un grupo de LinkedIn creado por mi (aunque cogestionado por cualquiera de los participantes de aquel día) con la intención de servir de foro y punto de encuentro entre todos, seria bonito madurar algunas de esas ideas de manera que al menos una de ellas germinara, un pequeño pero muy valioso fruto para poder transformar en materia, en realidad todo aquella amalgama de energía, ideas, intenciones, talento que flotaba en el ambiente.

Los resultados pueden ser impresionantes, ¡solo falta ponerle el cascabel al gato!

El concepto Pink Slip Party

Hace unas semanas tuve la oportunidad de pasar por segunda vez por la”Pink Slip Party” de Madrid, proyecto detrás del cual están Enrique Brito y Paco Tamayo (y César Dalmau en sus orígenes).

Este evento de carácter totalmente desinteresado (cuyo nombre proviene de la copia rosada del papel autocopiativo que el trabajador conserva cuando le comunican el despido en Estados Unidos) está encaminado a facilitar a las personas la búsqueda de empleo, por lo que hay que reconocer que el nombre del mismo es de una gran ocurrencia.

El formato es el siguiente: en primer lugar hay un ponente, con una charla sobre algún tema relacionado con la búsqueda de empleo. En la anterior ocasión la ponente fue Jane Rodríguez del Tronco con su “Elevator pitch” del cual puedes ver un extracto aquí:

y en esta ultima el ponente fue Pedro Amador con su concepto de búsqueda de la felicidad en el trabajo, que puedes ver íntegramente aquí:

Después de la exposición (debo decir que ambas me gustaron mucho y que los ponentes son de primer nivel) se inicia la parte en la cual hay una serie de reclutadores invitados, los cuales comentan al publico asistente cuales son los perfiles que están buscando en ese momento.

Hecho esto, por ultimo el evento formal se cierra dando paso a una parte mas libre donde cualquier persona puede acercarse libremente a los reclutadores a dejarles su c.v. o simplemente puede dedicarse a hacer networking, charlando con otros asistentes, etc.

Nuevamente , y al igual que me sucedió hace unas semanas con el evento Café & Jobs no me queda mas que dar la enhorabuena a los promotores del evento. Es emocionante descubrir como en esta época tan complicada que estamos viviendo, con tanto talento fuera del sitio donde debería estar, hay iniciativas dispuestas a facilitar y ayudar a las personas y a las organizaciones a poner las cosas como deberían estar: El mejor talento en el lugar donde mas puede aportar.

Atentos porque es un evento de carácter mensual (normalmente el segundo lunes de cada mes), que ademas de Madrid ha empezado a crecer por otras ciudades.

¡Cualquier persona en búsqueda activa de empleo (y aquellos que quieran trabajar su red de networking o ver una buena ponencia) no debería dejar de perdersela!

La segunda edición de Café & Jobs

El pasado martes día 28 pude asistir a la 2ª edición del Café & Jobs en Madrid.

Esta iniciativa consiste en poner en contacto de manera directa, rápida y con ofertas de empleo reales y existentes a profesionales sin empleo o con empleo pero buscando una mejora profesional con reclutadores de diversas compañías, ya sean estas de servicios de búsqueda de profesionales o del departamento de RR.HH. de la propia Compañía.

Supe de este evento hace unas semanas, cuando asistí a un reunión del grupo Pink Slip Party (asunto que requiere de otro post para comentar) del que conocí por LinkedIn y en el cual estaba presente Javier Sevilla, CEO de Jobbsy.com y promotor de la iniciativa. Pese a que el registro de participantes estaba cerrado, al día siguiente se iba a abrir la convocatoria a algunas personas más y me parecia interesante acudir y ver que tipo de trabajo se hacia aquí.

El evento se celebró en una cafetería y es parte de la ideologia del mismo que así sea, de manera que sean varias rápidas entrevistas con el máximo numero de entrevistadores con un cafe de por medio (Café-Y-Trabajos). Si bien es cierto que había muchas personas en el evento (tarde casi 15 minutos en lograr entrar y acreditarme) también es verdad que no era poco el numero de entrevistadores lo que daba lugar a fluidez en las entrevistas.

También en la misma cafetería había un “speakers’ corner”, donde en este caso estaba Maria Luisa Moreno hablando sobre búsqueda de empleo y marca personal, materias en las que es una autoridad.

Puesto que en el momento en que yo llegué todos los entrevistadores estaban ocupados y había bastante gente esperando para hacer entrevistas, preferí esperar un poco a hacer mi turno de entrevistas con Catenon y Talent Search, aun a sabiendas de que no había posiciones abiertas de HR, ya que al llegar y hacer el registro según tu perfil profesional el equipo de Café & Jobs te orienta a las Compañías con las cuales tienes que hacer las entrevistas.

Afortunadamente para mi, fue la mejor opción que pude haber tomado puesto que tuve la oportunidad de conocer y charlar con algunas de las personas que allí estaban. Hablé con candidatos que esperaban su turno para hacer las entrevistas y realmente pude apreciar algo que por otra parte ya sabemos, que es la dura y cruda que es la realidad hoy por hoy para muchas personas en este país. Muchas sin empleo, pero no pocas de las que allí estaban tenían empleo pero con la espada de Damocles pendiendo sobre ellos: con incertidumbre sobre su futuro o simplemente haciendo el trabajo de 2 o 3 personas “y encima no protestes ni levantes la cabeza que te la cortan”. El envilecimiento de las relaciones laborales, una especie de vuelta a los tiempos de la revolución industrial pero en el año 2012.

También pude conversar con parte de las personas que ayudaron a organizar el evento y que son grandes conocedoras de todo lo que esta sucediendo al nivel 2.0 de los recursos humanos ya sea desde la perspectiva de blogueros, coaches, facilitadores, etc. como Rubén García, Jane Rodríguez, o los propios Maria Luisa Moreno o Javier Sevilla. Sus palabras y su sencillez fueron la mayor recompensa que para mi pudo haber aquella tarde.

Sin duda alguna, iniciativas innovadoras y altamente efectivas como esta son bienvenidas dada la situación tan complicada que vivimos en estos días en nuestro pais. Para mi, no solo obedece a la terrible crisis económica que estamos viviendo pero también a que con la llegada del nuevo siglo estamos sufriendo una cambio de paradigma social provocado por el avance de las nuevas tecnologías que hace que todo, incluido el mercado de trabajo, los procesos de selección, las relaciones laborales se tengan que ajustar a los nuevos tiempos; Y de momento, ni muchos candidatos, ni casi ninguna empresa -al menos en este país- están educados para ello.

Estamos todos aprendiendo en una época que sin duda alguna esta siendo -y será aun más- muy emocionante con los nuevos retos que tenemos por delante y tan solo unos pocos días después del derrumbamiento (que aun sigue provocando ruido y polvo a nuestras espaldas) de muchos viejos modelos de estructuras, organizaciones, mentalidades, creencias, etc que han desaparecido o lo harán pronto.

Parece que, ahora si, llegó el siglo XXI y como era de esperar nos cogió a todos un poco verdes en materia de empleo.

¡Hay que ponerse rapidamente al día!

El porqué de las cosas

Llevaba un tiempo pensando en ello.

Llevaban tiempo algunas personas animandome a ello.

Y cada vez lo veo con mayor claridad. Cada vez es mas importante.

Vale, ok, ahora es el momento.

En el dia a dia, sufrimos pequeños cambios, imperceptibles en nuestras vidas. Cambios de hábitos, de humor, de canales de televisión. Pero a veces los cambios son grandes, para bien o para mal. Nos afectan de verdad, nos llegan, nos pueden incluso superar.

Una salida en falso de un proyecto profesional es uno de esos cambios, y yo hace poco que lo he sufrido. De repente, un día estas dentro, al siguiente estas fuera.

Y es en este punto que por fin doy el paso de abrir “EL blog”, en la confluencia entre la disponibilidad de tiempo y de mente y la conveniencia de empezar a trabajar no solo para otros, si no también por y para mi, por mi -tan en boga últimamente-, marca personal o personal branding. Me quito de complejos: yo también me merezco trabajar e invertir en mi.

No soy absolutamente un novato en estas lides, pues ya gaste hace unos años un buen puñado de minutos de mi vida en escribir un blog, al cual le tengo mucho cariño y que sigue abierto aunque un poco abandonado en algún polvoriento servidor de Amsterdam o San Francisco. Aquel blog -que también se abrió por una catarsis, en aquel caso personal- me dio muy buenos momentos, desahogo mental y algunas amistades. Buenos recuerdos.

En todo caso, lo que plasmare aquí no será prosa de temática personal, o tal vez si, porque estará escrito por mi mano y rubricado por mis creencias. Hablare Escribiré sobre recursos humanos, que es de lo que profesionalmente hablando mas puedo estar autorizado a escribir porque es a lo que siempre me he dedicado. Puede que también opinión, política, actualidad… Ya veremos como evoluciona la criatura.

Vaya por delante que NO lo se todo, y NO lo pretendo; Eso se lo dejo a otros, a los llamados “gurus”. Tengo la sensación de que saberlo todo, ademas de imposible, debe ser muy aburrido. Y yo odio aburrirme.

Lo que SI espero y lo que SI pretendo es, que si me equivoco -que lo haré, como mortal que soy-, sea siempre desde una perspectiva constructiva, porque así si que es divertido y enriquecedor. Y aprender mucho de los demás, como hasta hoy.

Los requisitos imprescindibles para ello son: optimismo, buen rollo, energía positiva, ganas y de fondo, buena música.

Como dijo el otro: ¡Fuerza y honor! o como mi madre me suele decir: ¡Valor y al toro!