Thinking Party o la reinvención

Cuando hace unas semanas acudí al evento de Thinking Party no pensaba que me iba a impresionar tanto, así que vayan por delante mis mayores enhorabuenas al equipo que lo llevó a cabo.

Lo que pude ver allí no fueron ponencias de gurus mundiales, no fue la presentación de lo último en herramientas de selección 2.0, no fueron las últimas tendencias en programas de comunicación interna o desarrollo, si no simple y llanamente las 12 historias de 12 personas normales como tú o como yo que se han reinventado, que cambiaron de vida, que mutaron de una piel a otra obligados por sus circunstancias o porque simplemente no se sentían cómodos o felices con lo que hacían. Como dijo el GRAN Mario Alonso Puig (cuya ponencia fue auténticamente espectacular) “reinventarse es aflorar en ti tu mayor potencial”.

La heroicidad de la reinvención

Como decía, las ponencias no fueron técnicamente espectaculares, pero si fueron de una emotividad sobrenatural, con momentos de piel de gallina, realmente inspiradores y llenos de energía positiva, maná tan necesario en momentos tan crudos como los que vivimos. Desde luego, yo me fui con las pilas bien cargadas de ver y escuchar gente que había tenido los arrestos, que había sabido encontrar el momento y la forma de materializar sus sueños.

Lo más inspirador de estas personas era la aplastante autoridad en su forma de hablar y en su discurso, movidos por la fuerza de la certeza al saber que ellos si fueron capaces de sobreponerse a gafes, a ladrones de energía, a noticiarios y contra todo pronostico y advertencia fueron capaces de encontrar el momento, el lugar, la idea y el capital para poner en marcha su sueño, viniendo desde un lugar radicalmente distinto.

Pienso que necesitamos mas héroes de lo cotidiano como ellos y los necesitamos con un paso al frente, con mucha visibilidad. Deberían ser portada de periódicos, de telediarios, deberían impartir charlas en la universidad y en otros centros de estudios, y deberían ser recibidos y despedidos con aplausos en pie. Sus historias son las que nos deberían contar e inspirar, son personas con el valor, la imaginación y la determinación como estas las que deberían dirigir nuestras empresas, nuestros sindicatos y partidos políticos. Ejemplos de trabajo duro, de esfuerzo, de conocer la derrota pues solo así se aprecia como es debido la victoria y el éxito. Gente que inspira a otras (como me hicieron a mi), ejemplos en los que mirarse, casos de estudio en las aulas.

Si ya empezaba a tener claro el camino a seguir, esta gente me lo ha aclarado mas. Si estoy aprendiendo mucho en estos meses es gracias a personas como estas. Si ya me parecía posible reinventarme profesionalmente y aún personalmente ahora lo he visto, es posible.

Sólo puedo recomendar encarecidamente el visionado de las diversas ponencias que podéis ver aquí.

Los líderes muchas veces son personas hechas a si mismas, que vieron el camino a seguir y si este no estaba hecho lo abrieron ellos mismos a golpe de esfuerzo, de coraje, de fe.

Hoy más que nunca, necesitamos todos convertirnos en héroes cotidianos. Empieza a escribir tu historia y se un superhéroe.