Los TweetEgos

Aunque mi ánimo con este blog es tratar sobre asuntos relacionados con los “recursos humanos” (término que por otra parte, no me gusta) en cualquiera de sus múltiples facetas o aplicaciones o usos, etc. hoy me gustaría permitirme una licencia y hacer una breve reflexión sobre algo que vengo observando en estos últimos tiempos donde estoy pudiendo leer y seguir y conocer a tantos y tantos profesionales de tantas especialidades y sectores distintos con presencia en el mundo 2.0 como elemento común.

Este asunto no es otro que lo que podríamos llamar el “TweetEgo“, palabro surgido de la combinación bastarda de las palabras Tweeter y Ego, aunque también hubiesen valido “BlogEgo” o “LinkedEgo”. Hago referencia a estos dos términos porque a menudo van ligados entre si, en algunos casos demasiado. De la relación entre ambas cuestiones y a base de observar a algunos individuos he llegado a un par de conclusiones, íntimamente relacionadas una a la otra:

¡Pero que grande es este tío! o.. ¡Pero que está diciendo!

Lo primero que observo es que la subida del numero de followers en el blog o en la cuenta de twitter es directamente proporcional a la subida del ego. Esto es algo que encuadro en la mas absoluta de las normalidades, ya que todos tenemos nuestro ego, nada malo por otra parte. ¿A quien no le agrada que le escuchen, le respeten o le sigan?

Ahora bien, no pocas veces me sorprendo al descubrir una segunda regla en relación a la primera: sucede que a veces, con algunas personas, la valía de la obra y el trabajo de esa persona es inversamente proporcional al vértigo que sufren en las alturas, es decir que a mayor y más importante la obra del autor (y por tanto mas importante su valía como profesional y mayor mi admiración) menor es su ego (lo cual les convierte en personas mas humildes y accesibles) y viceversa.

Es por ello por lo que muchas veces me descubro pensando sobre el personaje que tengo enfrente de forma real o virtual, reflexionando sobre la maravilla de la altura de sus reflexiones y la cercanía de su persona (a pesar de los miles de followers y lo gurú que esa persona supuestamente es) o bien que no está a la altura profesional de la fama que le precede o le acompaña (a pesar otra vez de los miles de seguidores).

Por favor, todos los trolls que estén pensando en crucificarme por la ligereza del argumento, abstenganse. Soy consciente de lo dicho y por ello hay que tomarlo como es: un pensamiento estival sin base científica que a veces se aplica y otras no. En general, y por ello continuo en el mundo 2.0, estoy contento y satisfecho de las personas que conozco, leo, escucho, etc. por estos parajes, porque me aportan más que lo que me restan las otras.

Así que quizás, y a la vista de la reflexión resultante, acabo descubriendo que el articulo si que estaba ligado al mundo de los recursos humanos, teniendo en cuenta que para mi la humildad es uno de los rasgos incuestionables de un autentico líder.