Se “Indomable”

Ya me encuentro regresado del periodo estival con las pilas bien cargadas para afrontar un otoño lleno seguro de novedades y sorpresas.

Como estamos todos recién vueltos de las vacaciones nada mejor que un tema ligerito para que no se nos haga mucho bola.

Tengo que confesar que soy muy fan de las películas de Disney, desde que era muy pequeño; Supongo que al igual que muchos niños mis padres me atiborraron a películas, y ahora que ya no soy tan niño sigo sintiendo debilidad por ellas, tanto que no me pierdo ni una. Es por ello que la semana pasada fui al cine a ver la última obra de arte de Disney-PixarBrave” o como la han traducido en España “Indomable” titulo que se no se ajusta tan bien a la pelicula a mi parecer.

Se "indomable"

La protagonista

En ella, la princesa Mérida se resiste a seguir el camino preestablecido para ella como princesa de la linea sucesora en el clan que reina en tierras escocesas.

Decir que, para ser un producto Disney con todo lo que eso significa (cargado a veces un poco de una moralina tan del gusto americano) particularmente me agrada que en estas historias de dibujos se transmita a los niños mensajes como el que esta pelicula tiene tan claro: que no todo esta decidido, que cada uno hace su propio camino, que cada cuál es libre de que le guste determinadas cosas o sea mejor para una cosa que para otra, en resumen, que todos seamos y/o tengamos talentos innatos para diversas cosas sin importar de donde venimos o a donde se supone que tenemos que ir.

Yo, que en estos últimos meses estoy viviendo una transformación profesional y personal, me he sentido muy identificado con la princesa Mérida. Creo profundamente en el mensaje de que aunque yo haya nacido para ser princesa si lo que me gusta y para lo que tengo talento es para las personas es a lo que me voy a dedicar, pase lo que pase, sin importarme crisis, déspotas, ineptos o demás variables que puedan ir surgiendo por el camino.

Tal y como reflexiona Mérida en la última escena de la película:

“Some say fate is beyond our command, but I know better. Our destiny is within us. You just have to be brave enough to see it.”

Esa es la actitud.

Los TweetEgos

Aunque mi ánimo con este blog es tratar sobre asuntos relacionados con los “recursos humanos” (término que por otra parte, no me gusta) en cualquiera de sus múltiples facetas o aplicaciones o usos, etc. hoy me gustaría permitirme una licencia y hacer una breve reflexión sobre algo que vengo observando en estos últimos tiempos donde estoy pudiendo leer y seguir y conocer a tantos y tantos profesionales de tantas especialidades y sectores distintos con presencia en el mundo 2.0 como elemento común.

Este asunto no es otro que lo que podríamos llamar el “TweetEgo“, palabro surgido de la combinación bastarda de las palabras Tweeter y Ego, aunque también hubiesen valido “BlogEgo” o “LinkedEgo”. Hago referencia a estos dos términos porque a menudo van ligados entre si, en algunos casos demasiado. De la relación entre ambas cuestiones y a base de observar a algunos individuos he llegado a un par de conclusiones, íntimamente relacionadas una a la otra:

¡Pero que grande es este tío! o.. ¡Pero que está diciendo!

Lo primero que observo es que la subida del numero de followers en el blog o en la cuenta de twitter es directamente proporcional a la subida del ego. Esto es algo que encuadro en la mas absoluta de las normalidades, ya que todos tenemos nuestro ego, nada malo por otra parte. ¿A quien no le agrada que le escuchen, le respeten o le sigan?

Ahora bien, no pocas veces me sorprendo al descubrir una segunda regla en relación a la primera: sucede que a veces, con algunas personas, la valía de la obra y el trabajo de esa persona es inversamente proporcional al vértigo que sufren en las alturas, es decir que a mayor y más importante la obra del autor (y por tanto mas importante su valía como profesional y mayor mi admiración) menor es su ego (lo cual les convierte en personas mas humildes y accesibles) y viceversa.

Es por ello por lo que muchas veces me descubro pensando sobre el personaje que tengo enfrente de forma real o virtual, reflexionando sobre la maravilla de la altura de sus reflexiones y la cercanía de su persona (a pesar de los miles de followers y lo gurú que esa persona supuestamente es) o bien que no está a la altura profesional de la fama que le precede o le acompaña (a pesar otra vez de los miles de seguidores).

Por favor, todos los trolls que estén pensando en crucificarme por la ligereza del argumento, abstenganse. Soy consciente de lo dicho y por ello hay que tomarlo como es: un pensamiento estival sin base científica que a veces se aplica y otras no. En general, y por ello continuo en el mundo 2.0, estoy contento y satisfecho de las personas que conozco, leo, escucho, etc. por estos parajes, porque me aportan más que lo que me restan las otras.

Así que quizás, y a la vista de la reflexión resultante, acabo descubriendo que el articulo si que estaba ligado al mundo de los recursos humanos, teniendo en cuenta que para mi la humildad es uno de los rasgos incuestionables de un autentico líder.